TURISMO

Perú, país mágico y milenario, posee una diversidad y riqueza poco comunes en el mundo y ofrece al visitante infinitas alternativas y la posibilidad de vivir una experiencia única: Historia, cultura, naturaleza, aventura y mucho más en un solo destino.

Herencia arqueológica
Diez mil años de historia en más de 180 museos y destinos arqueológicos. Si bien la palabra Perú evoca inevitable y casi inmediatamente, las imágenes de Machu Picchu y del Imperio fundado por los Incas, por sus caminos es posible conocer el impresionante patrimonio arqueológico heredado por civilizaciones más antiguas que dan testimonio de su arte, costumbres, ritos y desarrollo.

La civilización Inca surgió más bien tarde en el proceso de desarrollo cultural de los Andes prehispánicos y su historia ocupa, apenas, un siglo dentro de los 20 mil años que tiene la presencia del hombre en el territorio peruano.
Mucho tiempo antes que los incas, mientras se desarrollaban focos civilizatorios como Mesopotámia, Egipto, India y China (3000 y 2000 a.C.), al norte de Lima se edificó Caral, la primera expresión americana de un asentamiento urbano del precerámico con arquitectura monumental en un área mayor a las 10 ha.

Posteriormente, los Chavín (800 - 200 a.C.) en la sierra norte, lograron significativos avances en arquitectura, ingeniería y agricultura. En la costa norte, la civilización Moche (200 a.C.- 600 d.C.) es reconocida por su cerámica realista (huacos retrato) y sus templos piramidales. Este mismo territorio fue luego escenario de los Chimú (1100 - 1500), cuyo legado más conocido es la ciudadela de Chan - Chan: un inmenso laberinto de murallas de barro de 12 metros de alto y exquisito trabajo arquitectónico. En el sur, las líneas de Nasca (300 a.C. - 900 d.C.), impresionantes figuras grabadas sobre la pampa desértica y los cementerios Paracas (800 a.C - 600 d.C), cuyos mantos dan testimonio de la visión mágico-religiosa que regía la vida de esta civilización, forman también parte de los tesoros arqueológicos del Perú.

Siglos después, los Incas (1400 – 1500 d.C) convirtieron al Cusco en el centro de su civilización, construyendo en ella importantes obras como Sacsayhuaman, Písac o el Koricancha. Fue en esta tierra donde el mito y historia se fundieron, donde los Caminos de los Incas, los pueblos, las personas y las tradiciones son una muestra constante del espíritu andino, sagrado y monumental.

Descubra por qué el Perú es para muchos, el corazón de las grandes civilizaciones de Sudamérica.

Naturaleza: Paraíso Natural
Contar con 84 de las 104 zonas de vida que existen en el planeta convierte al Perú en un destino privilegiado para los amantes de la naturaleza.

En el Perú viven cerca del 20% de las aves y el 10% de los mamíferos y reptiles del mundo.

El Perú ha convertido el 13% de su territorio en Áreas Naturales Protegidas.

El Perú, en su deseo por preservar muestras representativas de su naturaleza -flora, fauna y paisajes -, ha desarrollado una serie de mecanismos orientados hacia la conservación de la diversidad biológica.

Las áreas naturales protegidas son espacios continentales o marinos del territorio nacional reconocidos, establecidos y protegidos legalmente por el Estado como tales, debido a su importancia para la conservación de la diversidad biológica y demás valores asociados de interés cultural, paisajístico y científico, así como por su contribución al desarrollo sostenible del país.

A la fecha, el Perú cuenta con un total de 63 áreas naturales o unidades de conservación, las que abarcan aproximadamente 14.04% del territorio nacional.

Fiestas y tradiciones
El Perú es país que baila y canta sus alegrías y tristezas con extraordinario colorido y gran parafernalia. Son cerca de 3,000 las que conforman el calendario anual de fiestas de todas las regiones del país.

En el Perú se celebran cerca de 3,000 fiestas populares al año. La mayoría de ellas se organiza en torno de un santo patrón y se inscribe dentro de un calendario cristiano adoptado en la época colonial, pero cuidadosamente fusionado a las creencias mágico-religiosas de una región particular.

A estas fiestas religiosas se suman otras celebraciones netamente paganas como las vinculadas a mitos ancestrales en las comunidades nativas de la selva y las numerosas fiestas creadas en los últimos siglos o décadas. Además, en el mismo día de celebración, los migrantes organizados en alrededor de cuatro mil clubes montan réplicas urbanas de las diversas fiestas que se realizan en los pueblos de origen.

Una gastronomía incomparable
Más de 40 mil restaurantes en todo el país reflejan la diversidad de una nación que ha mezclado sus tradiciones nativas con la culinaria europea, árabe, china, africana y japonesa. El resultado: sabores únicos que convierten a la cocina peruana en una de las mejores y más diversas del mundo.

Cocinar bien y entender de buen comer es tal vez la costumbre más extendida entre los peruanos. Comemos de todo y en todas las ocasiones. Cuando nacen nuevos, cuando mueren viejos, cuando los niños se hacen adultos, cuando queremos decir la verdad o alguna que otra mentira, para seducir, convencer o amar. Testigo sin omisión, una mesa bien servida.
Cuando oiga decir a un peruano que la nuestra es la mejor cocina, recuerde siempre que este nada ingenuo atrevimiento nos lo da el pensar que si de sexto sentido se trata, los peruanos tenemos dos veces el del gusto.
Nuestra identidad se forja en la cocina: somos exigentes comensales y, muchos, mágicos cocineros. La democracia la vivimos en nuestras mesas: siempre habrá espacio para un cebiche de lenguado fresco, un pisco sour o un arroz con pato a la chiclayana más.

Nuestra capacidad de integrarnos la expresamos comiendo chifa, nombre propio de la cocina china en el Perú. Interminables y coloridos banquetes que exigen silencio y disciplina bocado tras bocado nos permiten valorar lo que de verdad significa diversidad.

¿Geografía? Comer señores, en el Perú, es un viaje en sí mismo. Desde el prodigioso mar peruano del que salen como nadando nuestros cebiches, pasando por los Andes y sus cientos de variedades de papa, hasta la Amazonía, cargada del exotismo de una cocina misteriosa y natural, tenemos una sola gran ruta que hace del Perú un único territorio, la ruta que delinean nuestros sabores.

Sucede, pues, que al Perú lo premiaron con tierras y mares de abundancia divina y los peruanos, desde hace siglos, agradecemos este don cocinando, comiendo y creando, como lo hacen los dioses.

Mucho gusto, señores. Este es el Perú y son sus sabores los que lo invitan a conocerlo.

Conectividad aérea y terrestre
14 aeropuertos equipados para recibir vuelos comerciales y 10 listos para vuelos internacionales: Lima, Arequipa, Chiclayo, Pisco, Pucallpa, Iquitos, Cusco, Trujillo, Tacna y Juliaca.

17 aerolíneas operan vuelos internacionales.

7 aerolíneas ofrecen vuelos nacionales.

Más de 78 mil kilómetros de carreteras, 8.084.6 de los cuales están asfaltados.

Fuente: www.peru.info